Los peligros del Sol y la mejor protección solar.

sol brillante

Tomar el sol. Sí o no.

El sol puede ser beneficioso o perjudicial dependiendo de algunos factores como: horas de exposición solar, momento del día en que se toma el sol, protección adecuada, edad…

Demasiada exposición al sol puede causar daños irreparables en nuestra piel. Debemos concienciarnos de la importancia de utilizar una buena protección solar. Sobre todo a los niños, ya que sus defensas están muy inmaduras y no se recuperan de las quemaduras igual que los adultos.

Los peligros del sol:

1. Provoca cáncer. El sol causa más cáncer de piel que el tabaco de pulmón. El cáncer cutáneo, es el que más ha aumentado de todos los tipos. Se ha comprobado que la aparición de melanomas está directamente relacionada con las quemaduras solares de la infancia. El melanoma es el tipo más serio de cáncer de piel. El primer signo de un melanoma es un cambio de tamaño, forma, color o textura de un lunar. La mayoría de los melanomas tienen un área negra o negra azulada. El melanoma también puede aparecer como un lunar nuevo. Puede ser negro, anormal o “de aspecto desagradable”. En los últimos 20 años la tasa de melanoma en España se ha multiplicado por diez. Por ese motivo es tan importante usar protección solar.

melanoma
Melanoma por exposición al sol

2. Disminuye las defensas naturales de la piel, provocando herpes labiales. El causante del herpes labial es un virus, el herpes simple tipo 1. Se transmite por contacto estrecho y directo de persona a persona. El herpes, especialmente el labial, aparece con mayor frecuencia en el verano, al exponernos a los rayos ultravioletas del sol. Es recomendable el uso de pantallas solares con filtros de adecuada graduación. Hay que evitar los efectos de los rayos ultravioletas sobre las reactivaciones durante los meses de verano. Lo mismo se recomienda para exposiciones solares intensas, como por ejemplo, en la nieve durante la temporada de esquí.

herpes labial
Herpes en el labio

3. Envejece la piel prematuramente. Los rayos UV actúan sobre las células de la piel dañando la cadena de ADN. De esta manera las células producen menos melanina, colágeno y elastina. Esto acentúa el proceso de envejecimiento fisiológico favoreciendo la aparición de numerosas arrugas, profundas y marcadas, las manchas marrones se multiplican y la piel se vuelve menos flexible.

4. Problemas en la vista. Durante el verano pasamos más tiempo al aire libre, y los estudios muestran que la exposición a la luz solar brillante puede incrementar el riesgo de desarrollar cataratas, degeneración macular relacionada con la edad y tumores en el ojo, incluyendo cáncer. Es muy importante protegernos siempre con unas gafas de sol adecuadas o con una gorra o un sombrero. Los sombreros de ala ancha proporcionan la mejor protección para sus ojos. Escoja lentes que bloqueen los rayos UV.

La piel y la exposición prolongada al sol

El melanoma representa sólo el 4% de todos los cánceres de piel pero es responsable del 80% de las muertes por este tipo de cáncer. Éstos son algunos datos de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV). La protección de la piel es importante a cualquier edad, pero adquiere más relevancia en los niños pequeños. Los niños y jóvenes de hasta 18 años son más sensibles a los efectos nocivos del sol y de los rayos UV  debido a la inmadurez de las estructuras epidérmicas. Los más pequeños poseen una piel muy delgada y sus sistemas de protección natural aún no están formados. Su barrera cutánea resulta débil. Además, el sistema de producción de la melanina o pigmentación (la primera barrera con la que se encuentra el sol) se pone en marcha progresivamente durante los primeros años de vida.

El 80% de la exposición solar que recibimos a lo largo de nuestra vida se produce en los primeros 18 años. Los efectos de ésta exposición prolongada se acumulan debido a que la piel tiene memoria solar. Ésta acumulación puede generar problemas en la edad adulta. Uno de los inconvenientes del sol es que sus daños no se ven inmediatamente. De ahí la falsa creencia de que sólo se produce una lesión cuando vemos que se quema la piel. Pero simplemente con una exposición solar excesiva sin una buena protección solar puede pasar factura a largo plazo.

La piel tiene memoria

El bronceado es un mecanismo de defensa contra la agresión que provocan las radiaciones ultravioletas del sol. Por lo que en el momento que te estás bronceando año tras año se va gastando. Y cuando ya se ha gastado y no puede funcionar más porque las células ya no pueden trabajar. El bronceado está de moda y se asocia a un estatus social, salud, vacaciones y diversión. Ésto ha hecho que la gente abuse mucho del sol. Las quemaduras de joven, la reiteración continuada de tomar el sol, los golpes de calor en verano y que estar horas y horas en la playa hace que aumente el cáncer de piel.  Aparece el envejecimiento precoz y las manchas en la piel, que podríamos decir no cancerígenas, después precancerígenas y finalmente el cáncer de piel.

tomando el sol

La mejor protección solar

1. Evitar el sol al mediodía

Si se practican actividades al aire libre como montar en bici, leer o pasear por la playa se hará por la mañana o por la tarde. Evitar la exposición al sol durante las horas centrales del día (de 12 del medio día a 3 de la tarde).

Los niños menores de dos años no deben exponerse directamente a la luz del sol ni a la intensidad de los rayos UVA durante el día. Aunque en la sombra la radiación es más débil, sigue existiendo riesgo de sufrir una quemadura. Incluso a la sombra es muy importante utilizar una buena protección solar.

2. Elegir el factor de protección solar adecuado

La protección solar es fundamental cuando uno se va a exponer al sol. Elegiremos una buena crema solar con un factor de protección adecuado. Debe adaptarse al tipo de piel y a la intensidad de los rayos UVA. Deben utilizarse productos con un factor de protección solar alto (25, 30, 35 o 50). El factor mínimo que debemos usar es 30. Por debajo el efecto protector es muy bajo y por encima de 30 estamos claramente protegidos. Un protector del 30 bloquea el 96.7% de los rayos ultravioleta B y uno del 50 bloquea el 98%. Se debe renovar la crema cada cierto tiempo.

protección solar

3.¿Cómo usar correctamente la crema solar?

Hay que echarse la crema entre 20 minutos y media hora antes de la exposición y renovarla nada más llegar a la playa o piscina.

Hacerlo con anterioridad es la forma de garantizarnos que la crema se mezclará correctamente y de forma uniforme con nuestra capa cutánea. En casa podemos echarnos crema sin el bañador y así asegurarnos de que ninguna parte del cuerpo queda sin cubrir.

Hay que tener en cuenta que en unas dos horas casi el 80% de la capacidad de barrera se ha perdido. Mermando así la protección solar de nuestra piel. Por eso si la crema es espesa debemos renovarla cada dos horas. La cremas ligeras o en spray deberíamos hacerlo con más frecuencia ya que se evaporan con más rapidez.

Debemos tener en cuenta varios factores a la hora de renovar la crema solar. Si es un día soleado o muy nublado, si estamos en la playa o en un bosque con altos árboles y mucha sombra, si son las 14:00 del medio día o las 20:00 de la tarde.

protección solar

4. Sé generoso

Para llegar a la máxima protección solar debes poner 2 miligramos por cada centímetro cuadrado de piel.  En cuestión de cremas solares, hay que ser generoso.

No te olvides del empeine, la planta del pie y el cuero cabelludo.

Recuerda que una correcta protección solar no impide que consigamos un bonito bronceado.

protección solar

5. Protección solar desde el interior

La vitamina E, el licopeno, el betacaroteno o los polifenoles son buenos antioxidantes ideales para personas especialmente sensibles al sol. Sin embargo, deben combinarse con el protector solar.

Se demostró en estudios que el uso de ciertos probióticos, las bacterias como Lactobacillus johnsonii (La1) o cepas de e. coli, reducen el riesgo de la aparición de alergias al sol y aumentan la capacidad de regeneración de la piel. Los probióticos están incluidos en algunas dietas y en ciertos suplementos alimenticios.

vitaminas par el sol

6. No olvidar las gafas de sol

Los rayos del sol pueden producir quemaduras y lesiones en los ojos. El resultado pueden ser daños en la córnea y en la retina que pueden llegar a ser irreversibles. Usar gafas de sol es una medida de protección fundamental para evitar los efectos negativos del sol en los ojos. Es muy importante usar gafas de sol homologadas. Para reconocer qué gafas de sol son buenas hay que fijarse en que lleven la marca CE (Comité Europeo) Este certificado indica que las gafas son apropiadas para proteger los ojos contra las quemaduras del sol. También que el producto cumple con las directivas europeas aplicables. Además, deben especificar la categoría del filtro, la 1 es para un resplandor bajo pero una buena protección y la categoría 4 es para un brillo alto y una protección aún mayor.

  • Aplicar geles calmantes en las zonas afectadas varias veces al día.
  • Si el dolor es intenso se pueden tomar analgésicos.
  • Es recomendable beber líquidos en abundancia. Sobre todo, agua y zumos mezclados con agua mineral.
  • Aplicar cremas hidratantes especiales que ayuden a la cicatrización de las áreas afectadas de la piel.

quemaduras en la piel

Un comentario en “Los peligros del Sol y la mejor protección solar.”

  1. Simplemente me encanta tu bog, creo que tratas temas super interesantes. La información que das me resulta muy útil.

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